5.3.13

El proceso de cambio y la impermanencia

El universo está conformado por distintas manifestaciones de energía. La energía fluye de una polaridad a la otra: yin y yang. Todo lo que existe es una representación más o menos armónica del yin y el yang.

LA INTERDEPENDENCIA de estas polaridades como partes de un todo, las lleva a mutar continuamente y transformarse una en otra. Es este cambio el que permite la existencia.

TODO SE ENCUENTRA CONTINUAMENTE EN PROCESO DE CAMBIO. La idea de lo estático es una ilusión. Nada está quieto, nada es exactamente lo que era unos segundos atrás. Eso es lo que representa el símbolo del yin y el yang.




CUANDO SURGE EL APEGO, EL PROCESO DE CAMBIO SE INTERRUMPE, ya que se genera un bloqueo que no permite que la energía fluya. Cuando esto sucede, la tendencia es hacia el estancamiento, la desarmonía, la desaparición, la muerte.

Para que haya vida, existencia, la energía debe transformarse, fluir, cambiar. El proceso de cambio es inherente a la vida.

Podemos observar el proceso de cambio en tantas cosas presentes, sobre las cuales generamos o no apegos: la respiración, el latir del corazón, la alimentación y el metabolismo, el sol y la luna, las estaciones del año, las olas del mar…

EL PROCESO DE CAMBIO ES LO ÚNICO QUE SIEMPRE ESTA PRESENTE EN LA VIDA. Todo lo demás cambia, es impermanente, no dura eternamente. Los ciclos pueden ser más cortos o más largos, pero con el tiempo, el cambio se da.

LA MUERTE NO ES MÁS QUE UNA FORMA DE CAMBIO MÁS y está en todas partes. Cada día algunas partes de nosotros muere (células, tejidos) y otra parte nace nueva. El cuerpo completo se regenera cada tantos años. Las hojas de los árboles mueren cada otoño y renacen en primavera, las gotas de lluvia mueren al tocar la tierra. Nuestra soberbia nos hace creer que somos más en este universo que una hoja de árbol o una gota de lluvia.

EL CAMBIO ES INEVITABLE y reaccionamos a él de diversas maneras: triste o alegremente, con miedo o valentía. Lo importante es no apegarse ya que es eso lo que hace que el cambio sea doloroso: resistirse.

EL SUFRIMIENTO NO ES PARTE DEL CAMBIO, ES SUFRIMIENTO ES PARTE DE LA RESISTENCIA. Al soltar los apegos, dejamos de sufrir. El apego es como un bloqueo energético en un meridiano, un nudo en la espalda que causa dolor.

EL TIEMPO ASEGURA LA IMPERMANENCIA. Cada cosa, cada pensamiento, cada emoción, cada situación, en un determinado tiempo, deja de existir, cambia, fluye hacia la otra polaridad siguiendo la curva del yin y el yang. Al comprender esto, nos damos cuenta que ningún esfuerzo debe hacerse, solo pacientemente estar presentes.

LA INCERTIDUMBRE es un estado al que no estamos acostumbrados, es un estado donde carecemos de control. No podemos controlar realmente la permanencia de las cosas. El control asimismo es una ilusión de la mente y es sinónimo de apego. La incertidumbre es la forma natural de existencia, es la no-acción, solo que preferimos ignorarla creyéndonos que tenemos control sobre…

Podemos elegir vivir una vida de control y sufrimiento o de incertidumbre, paz y desapego.

SOMOS SERES CAMBIANTES EN UN MUNDO CAMBIANTE. Tenemos la capacidad de cambiar instantáneamente al soltar aquello a lo que nos aferramos, que muchas veces es la propia etiqueta que nos ponemos: yo soy…

Podemos ser otra cosa. En realidad, dentro de unos momentos, seremos ya otra cosa.

Publicado originalmente en mayo de 2011.