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14.11.11

Practica de meditación 3

Como todos los lunes, los invito a empezar a meditar o a continuar si ya lo hacen.

Durante cualquier meditación, la mente no deja de funcionar simplemente porque le demos esa orden. A veces parece que contrariamente a nuestro deseo de meditar, la mente se vuelve mas activa, apareciendo mas y mas pensamientos. Es común en ese momento sentirse totalmente frustrado y abandonar.

Es que la mente no desea cambiar. No desea que la apacigüen. La naturaleza de la mente es pensar, intentar que haga otra cosa es como pedirle al hígado que respire.

Durante la meditación, debemos dejar que los pensamientos pasen, sin intentar echarlos de la mente, sin engancharnos en estos. Cada vez que nos damos cuenta que estamos pensando nos volvemos a concentrar en ello que nos concentramos.

La concentración durante la meditación puede estar puesta en un mantra, en la respiración, en los sonidos, en la postura. Hay una gran diversidad de técnicas con distintos focos de atención. La que uses está bien. Todas tienen la misma finalidad: practicar la atención mas allá de los pensamientos.

Pero los pensamientos van a aparecer, uno tras otro. Lo que debemos hacer es no desesperar. Con el tiempo y la práctica la cantidad de pensamientos disminuye y cada vez la concentración dura más tiempo.

Al principio vamos a sentir que estuvimos cinco minutos pensando en vez de meditando y es así probablemente. El error mas común es decir: “no puedo dejar de pensar, la meditación no es para mi” y abandonar. Esto es así para la gran mayoría de las personas. Pero por favor date cuenta que si no pasas estos primeros estadios de la meditación en los cuales piensas mas de lo que meditas, nunca llegarás a los momentos de mayor concentración y atención. Este inicio frustrante es necesario.

La mente se aburrirá y comenzará a tirarte ideas. Llevará ese aburrimiento a tu cuerpo y le demandará que se mueva. Tu inteligencia y fortaleza son las que te llevarán mas allá de eso: no le prestes atención a tu mente aburrida. Desecha esas ideas y pensamientos, realmente los puedes volver a considerar mas tarde si son importantes. Deja pasar los impulsos de moverte, de rascarte, de acomodarte. Los movimientos son el reflejo de tus pensamientos y se retroalimentan. Si dejas pasar el impulso y te quedas quieto, tu mente también se irá aquietando.

No hay una fórmula ni un tiempo. Cada persona comienza su práctica de meditación y mejora su concentración paso a paso, a su manera, en su tiempo. Lo importante es perseverar, mantener la constancia. Practicar cada día volviendo una y otra vez a la concentración.

Para meditar hoy: sonidos del arroyo…

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